martes, 13 de octubre de 2015

NUEVAS SUSTANCIAS DE ABUSO

Desde hace ya varios años existen alarmas por el creciente uso de sustancias resultantes de la asociación y modificación química, que llevan a la sociedad de consumo a un amplio arsenal y a una competencia por obtener una sustancia que lleve a una mayor estimulación de los sentidos y en últimas a una sensación transitoria de recompensa. Un ejemplo claro es la alarma en la ONU ante el aumento del abuso de nuevas sustancias psicotrópicas en el mundo, publicada el 26 de junio de 2013, en este informe se describe una estabilidad en el uso de drogas tradicionales, pero se apunta un aumento "alarmante" de nuevas sustancias psicoactivas o psicotrópicas debido a su fácil acceso y falta de regulación.

Según el Estudio Nacional de Sustancias Psicoactivas del 2013, cerca del 13% de la población estudiada, ha usado alguna droga ilícita al menos una vez en su vida. Entre los factores que contribuyen, está el crecimiento progresivo del internet que ha incrementado la accesibilidad a estas sustancias y la venta bajo la figura de drogas legales.

Como ejemplos de estas drogas encontramos:

CANNABINOIDES SINTÉTICOS aparecieron como alternativa para alcanzar los efectos eufóricos similares a los del cannabis pero con mayores efectos exitatorios, observándose efectos clínicos más graves que en los consumidores de marihuana. Como ventaja para los consumidores se encuentra la dificultad para ser detectados en pruebas toxicológicas de rutina.

CATINONAS SINTÉTICAS “SALES DE BAÑO” vendidas libremente en tiendas e internet, son comercializadas como sustancias legales, con advertencias de “no para uso humano”, Producen efectos estimulantes aunque menor comparadas con las anfetaminas, esto lleva a un consumo mayor de estas, produciendo efectos cardiovaculares y en SNC que pueden ser mortales 

DIETILAMIDA DE ÁCIDO LISÉRGICO (LSD) Clasificado como alucinógeno, es vendido como papeles impregnados, pequeñas tabletas, gelatina, liquido, polvo. A altas dosis produce ansiedad, comportamientos bizarros, agresividad además de importantes efectos a nivel psiquiátrico y cardiovascular.

DESOMORFINA Krokodil , “Heroína de los pobres” Se comporta farmacológicamente similar a la heroína, presenta importantes efectos locales que pueden llegar a causar la amputación de extremidades y sistémicos con daño orgánico múltiple.

Los invito para que complementemos este interesante tema: http://www.elcolombiano.com/nuevas-drogas-en-medellin. Opina el doctor Ubier Gómez Calzada.







BIBLIOGRAFIA

Ministerio de Protección Social. Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Colombia. 2013

Haroz R, Greenberg M. Clin Lab Med. 2006; 26: 147 – 164

Coppola M, Mondola R. Toxicol lett. 2012; 208: 12 – 15

Amorin Alves E, et al. Forensic Sci Int. 2015; 249: 207 - 213



Maria Alejandra Montoya
Docente y medica toxicologa
Lider Telesalud
CIEMTO - Facultad de Medicina
Universidad de Antioquia
maria.montoya4@udea.edu.co




lunes, 5 de octubre de 2015

Nuevo estudio encuentra (otra vez) que la homeopatía no es útil para ninguna condición médica

El Consejo Australiano Nacional de salud e investigación médica (NHMRC, por su sigla en inglés) publicó recientemente los resultados de su estudio sobre la eficacia de la homeopatía basada en revisiones sistemáticas independientes, información suministrada por grupos de interés (homeopáticos y público en general) así como guías o reportes de otros países [1].

Se evaluó la eficacia de la homeopatía en 61 condiciones clínicas, incluyendo asma, artritis, cólera, malaria, eczemas, síndrome de fatiga crónica, resfriado común e influenza, reportados en 57 revisiones sistemáticas que abarcaban 176 estudios individuales. La conclusión fue que “No hay ninguna indicación clínica para la cual exista evidencia de que la homeopatía es efectiva. Ningún estudio de buena calidad, bien diseñado y con un número suficiente de pacientes para obtener resultados confiables mostró que la homeopatía sea igual a otros tratamientos o superior al placebo”.

La conclusión es la misma a la que llegó el comité de ciencia y tecnología de la cámara de los comunes del Reino Unido, que publicó su informe en 2010, y recomendó al gobierno inglés dejar de financiar la homeopatía en el sistema nacional de salud y de licenciar productos homeopáticos [2].

Estos resultados no son sorprendentes ya que la homeopatía es una pseudociencia inventada en tiempos pre-científicos por Samuel Hahnemann (1755-1843) y basada en dos premisas:
  •       Las sustancias que causan enfermedad o síntomas en una persona sana pueden, en muy pequeñas dosis, tratar dichos síntomas en una persona enferma “similia similibus curantur” (lo similar cura lo similar).
  •  Las preparaciones altamente diluidas son más potentes y retienen la “memoria” de la sustancia original. Los productos homeopáticos se preparan con sustancias de origen químico, animal o vegetal en agua o alcohol, haciendo diluciones 1:100 repetidas (usualmente 6, 30 o hasta 200 veces), agitando y golpeando contra una superficie resistente entre cada dilución (proceso llamado sucusión) para potenciar o activar las propiedades del producto.

Estos principios van en contra de la ciencia moderna y nunca se han probado experimentalmente. No existen mecanismos biológicos, químicos o farmacológicos ni evidencia que soporte que una pequeña dosis de una sustancia cause necesariamente los síntomas que trata a dosis altas. Por otro lado, el uso de dosis infinitesimales lleva a que no quede una sola molécula de la sustancia original en el producto (lo cual ocurre después de la dilución 10-26 o 13C en términos homeopáticos, recordar la constante de Avogadro, desconocida por Hahnemann). El conocido Oscillococcinum, promocionado para “prevenir o tratar” el resfriado común, es un extracto de hígado y corazón de pato diluido 200C o 10-400, ¡ni siquiera diluir una gota del producto original en toda el agua del planeta Tierra (1.4 x 1021 Litros) sería suficiente para lograr esta dilución en un solo paso! [3,4]. Los homeópatas modernos han tratado de salvar el principio de las dosis infinitesimales invocando el concepto de “memoria”, aduciendo que las moléculas de agua pueden formar una estructura que contiene la información del remedio homeopático. Sin embargo tales afirmaciones son implausibles y carentes de evidencia: cualquier estructura en el agua es transitoria y efímera, no sobrevive la dilución repetida y mucho menos la ingestión, absorción y transporte al sitio donde debería actuar [5].

Por último, la mayoría de productos homeopáticos, al contener solo agua y ocasionalmente azúcar, no deberían resultar peligrosos, aunque podrían estar contaminados con sustancias tóxicas. Sin embargo, su uso es un derroche inútil de dinero (que representa millones de dólares al año en el mundo) y puede llevar a que un paciente retrase o no reciba medicamentos de probada eficacia. Ojalá el INVIMA, que tiene una sala de productos homeopáticos, tome nota de estos estudios, y también el público, para que deje de poner sus esperanzas, y su dinero, en remedios inútiles.

REFERENCIAS


Carlos Andrés Rodriguez.

Profesor asociado e Investigador Junior
Lider Farmacometría & Estudios Clínicos 
CIEMTO - Facultad de Medicina 
Universidad de Antioquia
andres.rodriguez@udea.edu.co